
Los beneficios de hacer malabares son innumerables y van desde lo físico hasta lo mental, pasando por lo social. El malabarismo es una actividad que se puede hacer en grupo o de manera individual, al aire libre o en interiores y que se puede practicar como deporte, como pasatiempo o como profesión.
En lo que se refiere a los beneficios de los malabares para nuestro cerebro existe una larga lista. Los juegos malabares requieren cierta atención por lo que su práctica mejora la concentración del individuo, además mejora la creatividad, la visión espacial y se entrenan los dos hemisferios del cerebro. De este modo, no solo mejora la psicomotricidad de quien lo practica sino que además reduce el estrés y la ansiedad funcionando como un ejercicio de relajación. Al tratarse de una actividad que requiere de práctica, fomenta el afán de superación, la perseverancia y la cultura del esfuerzo, al mismo tiempo que ayuda a aceptar la frustración y el fracaso en el proceso de aprendizaje.
Es evidente que se trata de un ejercicio físico, por este motivo, a la lista de los beneficios de los malabares tenemos que sumar la mejora de la conciencia corporal, la coordinación y la musculación de quien lo practica, así como su motricidad y su sentido del ritmo. Los juegos malabares suponen una actividad física muy completa en la que se realizan movimientos rápidos, amplios y de enorme variedad por lo que además mejoran la agilidad del individuo, su flexibilidad, sus reflejos y su equilibrio.
Al tratarse de una actividad que se suele practicar en grupo también es positiva para la socialización de la persona que lo pone en práctica, fomentando el aprendizaje en conjunto, la colaboración y la solidaridad. Por ese motivo podemos afirmar que supone una mejora de las habilidades sociales, así como de la paciencia y la autoestima.
Para iniciarse en los juegos malabares se suele comenzar con las pelotas, también llamadas bolas. Existen diversos ejercicios que ponemos en práctica en nuestros talleres de malabares para poder llegar a su buen manejo y dominación. Una vez que se ha comprendido y asimilado su funcionamiento ya se puede hacer malabares con otro tipo de objetos, los preferidos de los malabaristas son las mazas debido a su forma y manejabilidad, pero también existen los aros y otros elementos con los que se juega de una manera similar aunque ofrezcan otras posibilidades. Diferentes a los mencionados anteriormente son el diábolo, que gozó de cierta popularidad en su momento y que ofrece gran diversidad de movimientos, los palos chinos, los platos chinos, las cariocas, etc. Para todos estos juegos ofrecemos ejercicios de iniciación y aprendizaje en nuestros talleres de malabares.
Mención aparte merecen los ejercicios de equilibrio que forman parte del mundo del circo y los malabares y que de igual manera potencian los beneficios mencionados anteriormente y se ponen en práctica en nuestros talleres de equilibrio. El rola bola es perfecto para la iniciación en el mundo de los equilibrios por su aparente facilidad y la diversión que supone su práctica. Mayor dificultad tendrían el slackline y la cuerda floja, o el elemento por excelencia de equilibro, el monociclo. Elementos que también se practican en los talleres de equilibrio que ofrecemos.
